jueves, 27 de diciembre de 2012

Adiós al 2012

Estamos a tan solo unos días de terminar el año. Para muchas personas estos últimos días se convierten en días de reflexión sobre lo acontecido y planeación sobre lo que viene; yo no soy ninguna excepción, aunque más bien lo tomo como un pequeño escalón para mi año nuevo personal (el día de mi cumpleaños).

2012 fue intenso, no hay otra forma de describirlo. Sin temor a equivocarme puedo decir que hubo más cambios en mi vida que en los últimos 23 años. También puedo decir que, como debe ser, crecí muchísimo.

El primero y, quizá, el más importante de mis logros fue mi crecimiento laboral. A principios de año trabajaba en un lugar que odiaba y para nadie era secreto que contaba los días para terminar ese compromiso. Finalmente lo deje, me di un tiempo y me dedique a disfrutar de mi tiempo libre. Sin embargo el universo tenia planeadas cosas muy buenas para mi. Más por suerte que por una planeación extensa me inscribí a un proceso de selección en Unilever. Pasaron casi 3 meses desde el momento de mi inscripción al día en que recibí la increíble noticia de que había sido seleccionado para trabajar en una de las empresas más grandes a nivel mundial. Desde ese entonces hasta hoy no ha habido un día en que no agradezca la suerte de estar en el lugar y momento indicado para poder trabajar en un lugar tan increíble; los detalles pueden estar de más, pero lo más importante es que me ha hecho ser mejor persona y me hace inmensamente feliz.

Hace poco más de 4 años regrese a vivir al DF, empezando lo que hoy se ha terminado. Desde el 2008 viví en mi amada facultad, la cual aprendí a querer más bien al final de la carrera. Esa maña que siempre he tenido de perderme en los demás evito que viviera muchas cosas que podrían considerarse "de universitario". Nunca fume mota en las islas, jamás me puse pedo en CU, no tengo un circulo cercano de amigos de la facultad ni llegue crudo a presentar un examen; sin embargo me enamore, conocí gente infinitamente interesante y la universidad me acogió en absolutamente todos mis momentos tristes o felices. Hoy veo hacia atrás y extraño correr por las mañanas para llegar a clase de 7 o pasar noches en vela para entregar un trabajo final. Le debo mucho a la UNAM y tengo el firme propósito de retribuirlo en tantas formas como me sea posible.

También, como ha sido durante casi dos años y medio, la constante de mi vida se llamo Juan. Nuestra relación es como la marea, nos alejamos y acercamos inevitablemente y de forma un tanto predecible. Nunca he entendido bien cómo funcionamos, sin embargo tuvimos momentos que recordaré por siempre. Son esas cosas del amor que solo un ser iluminado puede explicar.

2012 fue un año intenso. Me quedo con lo bueno y aprendo de lo malo. Gracias a todos los que son y están, los que fueron y los que vendrán. Gracias a Dios por un año más de vida!

domingo, 7 de octubre de 2012

domingo, 16 de septiembre de 2012

domingo, 9 de septiembre de 2012

Las cosas cambian

Cierta canción que he estado escuchando repetidamente tiene una frase que no he podido sacar de mi cabeza: "para siempre es una idea que hay que soltar, todo cambia en este viaje". Contrario a lo que puedan pensar, dicha pieza es una canción de (harto) amor.

Y es precisamente esa frase la que podría definir el último mes.

Hace poco más de dos años conocí a una persona que cambio mi vida para siempre. Vivo convencido de que el universo lo puso en mi camino para sacarme del hoyo al que, por aquellos días, estaba a punto de entrar. Caí irremediable e intensamente enamorado de él desde las primeras horas juntos, después de mucho tiempo sentí paz en mi vida y ese día sentí que algo trascendental se había puesto en marcha dentro de mi.

Empezamos a salir y convivíamos con la naturalidad de una pareja de años, vivir a su lado se sentía tan normal como respirar. Con algo de resistencia, pero de forma irremediable llego el momento de "formalizar" y, aunque realmente nada cambio, guardo ese 25 de julio con todo el cariño del mundo.

Así fue como empezaron a transcurrir dos años de mi vida, los cuales jamás podré contar sin incluir su nombre. Su amor fue la constante que me regreso al camino en más de una ocasión. Estoy seguro que sin él hoy no estaría vivo.

Hubo momentos increíbles de mucha luz. Compartimos muchos logros, alegrías, crecimos, aprendimos y, en general, todas esas cosas bonitas que solo llegan cuando viajas acompañado de alguien. Claro que, como todo, también hubo dificultades, desacuerdos, enojos y momento de tristeza; sin embargo el balance general es bastante positivo.

Era el amor de mi vida. El futuro ya no era mio porque quería que fuera de los dos.

Hoy esa persona ya no está conmigo. La separación fue lenta y dolorosa, accidentada y bastante violenta. Nunca dejamos de querernos, pero aparentemente no lo suficiente.

Siempre lo voy a querer. La tristeza y el enojo se han vuelto mi compañía durante los últimos días, sin embargo en el fondo estoy feliz de haberlo conocido. Quizá mi romántica idea de compartir el resto de nuestros días quedo obsoleta e inutilizable pero en cierta medida siempre estará conmigo, porque gracias a él soy un poquito más lo que soy ahora y bastante menos que lo que era antes.

Me hiciste mejor persona. Gracias

domingo, 3 de junio de 2012

El amor

Dicen los que saben que todos los seres humanos, en mayor o menos medida, utilizan el pensamiento mágico como parte de sus razonamientos. El pensamiento mágico no es otra cosa que una forma de pensar basada en la fe, deseos o imaginación, carente completamente de fundamentos lógicos.

¿Alguien sabe lo que es el amor? Estoy seguro que cada persona tiene una definición diferente. La mía, por ejemplo, ha sido construida basándose en las enseñanzas de mi guía espiritual y de mi primera y más duradera relación (a la fecha). Mi "amor" grita pensamiento mágico por todos lados. Está lleno de destinos, de coincidencias, de evolución, de intenciones y de una de las premisas más difíciles de seguir para cualquier ser humano: COMPARTIR.

Y es que, por más que nos hagamos los interesantes, a los seres humanos nos es harto complicado llegar a ese utópico estado en el que las cosas ya no son mías ni del otro, sino de los dos. Es obvio (pero más vale aclarar) que no solo se habla de cosas materiales; también existen planes, experiencias, crecimiento, aprendizaje, la energía misma de la vida y un largo etcétera de agregados. La sincronía perfecta entre dos individuos que, a pesar de compartir tantas cosas, deben seguir siendo individuos únicos y diferenciados es probablemente uno de los retos más complejos para nuestra alma humana.

El amor no es meta, porque los que lo viven son seres cambiantes; por lo tanto el amor es forma. El amor tampoco se limita a las relaciones de pareja, porque las personas somos capaces de amar a muchos y de muchas formas (esa declaración sonó a poliamor, pero no piensen mal del autor). El amor no debería acabar, aunque los que lo sientan ya no caminen juntos; en lugar de eso debe adaptarse a las circunstancias de los involucrados. 

Obstáculos para el amor hay tantos como los existentes en la vida misma. Yo peleo todos los días con el miedo, el egocentrismo, la falta de tacto y mi limitada capacidad para "dejar ir" a la gente... pero todo esto lo combato con honestidad, baños (constantes) de humildad, mucha comunicación y continuos análisis de conciencia. Igual que su dueño, mi amor no es perfecto; sin embargo todos los días hago un pequeño esfuerzo por perfeccionarlo.

¿Tú cómo amas? ¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades? ¿Te habías detenido a pensarlo?

sábado, 2 de junio de 2012

Mi nombre es Gonzalo

Hola gente:

Mi nombre es Gonzalo, tengo 24 años y estoy a punto de terminar mi carrera en psicología. Trabajo en una de las empresas más grandes del mundo y a veces siento que es demasiado para mi, pero luego pienso que fui seleccionado porque vieron en la capacidad para trascender. Sueño con cambiar el mundo por medio de mi trabajo, el cual principalmente está en el área de los Recursos Humanos.

Las personas que me conocen pueden estar de acuerdo en que soy bastante serio, sarcástico y que tengo un humor ácido y negro. Nunca hago bromas con el afán de ofender a la gente, pero me he dado cuenta de que muchas veces lo hago. Soy malo para pedir perdón y muchos creen que es por orgullo, pero en realidad es porque soy muy malo con las palabras y prefiero poner ojos de perro castigado, meter la cola entre las patas y tratar de arreglar lo roto, esperando que las cosas vuelvan a la normalidad.

Este es el tercer momento de mi vida en el cual empiezo a escribir. Escribo para ordenar mis ideas, para tener un registro físico de mis vivencias y por algún impulso narcisista que disfruta exponerle mi vida al mundo. Aprecio los comentarios porque ayudan a enriquecer la experiencia, aunque en realidad ya no mucha gente usa blogger.

Anyway... bienvenidos. Aquí vamos.