Estoy convencido que lo más interesante de ser "humano" es la complejidad de nuestra existencia: los tan estudiados componentes biológicos, las culturas que construimos y a la vez nos construyen, las complejas relaciones que establecemos con nuestros pares y hasta nuestro pensamiento mágico, con sus extravagantes explicaciones para los eventos que la razón podría pasar por alto.
Pero la complejidad se convierte en un alma de doble filo. Cualquier persona que pretenda conocer a un "humano" debe estar preparada para enfrentarse a retos desconocidos y a los más oscuros fantasmas del ser. ¿Cómo alcanzas a conocer a alguien cuando ni uno mismo se conoce? ¡Vaya reto!
Vamos a otros temas...
Ayer di la segunda mitad de un paso importantísimo en mi vida y en menos de dos horas hice lo que no me había atrevido a hacer en dos años. Las razones ya no son importantes, porque no vale la pena justificar algo que ya es. Lo importante es el sentido que tendrá en mi vida el evento.Y es que, para explicar dicho evento, necesito mencionar 3 nombres. ¡¿Cómo es posible que el eterno hombre solitario, para explicar su vida, necesite usar dos actores extras?! No lo sé, pero así es.
Yo, Gonzalo, con mi (casi) cuarto de siglo encima sigo dándole significado a los eventos de mi vida. Siendo hijo único viví mucho tiempo pensando que me gustaba estar solo y que caminaría por esta vida acompañado por la nada. Pero hoy me doy cuenta de que no es así, porque mi camino se ha cruzado con muchos y con más de uno quedo entrelazado para siempre.
Hay muchos caminos y las razones por las cuales se juntan son diversas, pero el amor es probablemente la más compleja de todas. A base de atracción, convivencia, cotidianidad, la promesa de vivir una vida juntos y un largo etc. el camino de dos individuos se une con altas probabilidades de que en algún momento traten de separarlo con todas sus fuerzas. Pero más vale entrar a ese juego sabiendo que esos caminos nunca se van a separar.
Ayer, durante una espera que parecía infinita, no dejaban de llegarme recuerdos sobre el 24 de septiembre del 2010. Recordaba un zumbido distante dándome una noticia, un abrazo que me pedía calma, una larga y triste tarde de aceptación y el amor... ahí siempre... encargándose de juntar cada vez más nuestros caminos.
Y ahora... con todas mis fuerzas trate de alejarme, pero ayer me di cuenta de que jamás podré. Lo amo, como se ama a alguien que te devolvió las ganas de vivir y, aunque quizá él no sienta lo mismo, le agradezco al universo por llevarme a él cuando debía. La gente toma decisiones y nosotros decidimos "ya no seguir juntos" pero no hay nada más falso que eso, porque una vez que amaste a alguien lo llevarás contigo siempre.
La complejidad del ser, pues...
No hay comentarios:
Publicar un comentario